miércoles, 23 de noviembre de 2011

POR NUESTRA CIUDAD - POR NUESTRO EQUIPO

    10:39:04

PRINCIPAL   BIENVENIDO A LA PEÑA BÉTICA - BOMBEROS DE SEVILLA 
FUNDADA EL 12 DE SEPTIEMBRE DEL 2007
 

PRINCIPAL

         

 

HISTORIA DEL REAL BETIS
 
 
 
 

 

El Betis nació en 1907 con el nombre de Sevilla Balompié. Eran un grupo de estudiantes muy ligado a la Escuela Politécnica de Sevilla. El motivo fue: crear un club, que mantuviese una rivalidad con el Sevilla, el otro equipo de la ciudad. El nombre elegido por el grupo de jóvenes, con el que pretendieron evitar la expresión inglesa foot-ball, acabó por convertirse en su seña de identidad: Sevilla Balompié.
Muy pronto, el “Balompié” se dio a conocer al convertirse en 1910 en el primer vencedor de la Copa de Sevilla, condición que revalidó y ostentó hasta 1913.

 

En 1908, el equipo acude a Huelva a disputar un torneo, en lo que sería la primera experiencia seria del club.

 

El Betis, propiamente dicho, nace en 1909, fruto de una escisión en el Sevilla que se produjo porque, algunos directivos del conjunto sevillista, no quería contar con un futbolista, porque era un «simple obrero». Esa escisión se fusionó con el Sevilla Balompié años después gracias a Papa Jones, un británico que trabajaba en Sevilla. Su primera sede social se situó en la casa de Guillermo Comesaña, en la calle de los Aposentadores.

 

En 1914, el presidente por aquellos tiempos del club, Rodríguez de la Borbolla, consigue, que el Rey Alfonso XIII otorgue al club el título de Real, lo que igualó la balanza con el Sevilla Balompié e hizo posible la fusión de ambos clubes, bajo la presidencia honorífica del Monarca español.

 

 

 

 

El primer partido del equipo bético se produjo en 1914. En él, se eligieron los colores amarillo y negro. Ese mismo año, el Betis, sólo unos meses después de su definitiva fusión, se proclama campeón de la Copa de Sevilla, venciendo en la final al Sevilla en los terrenos donde jugaba, por entonces, el campo de la Enramadilla, ubicado en el Prado.

 

 


En 1918,
durante el partido de la Copa de Andalucía que les enfrentaba al Sevilla, los jugadores Canda y Artola no obtuvieron el permiso necesario para jugar, ya que se encontraban haciendo el servicio militar. Los dirigentes béticos, como protesta, se presentaron con los juveniles y perdieron 22-0.

En 1919, el equipo estrenó un nuevo campo, el del Patronato Obrero, donde tuvieron que trasladarse porque el Ayuntamiento quería agrandar la Feria. En estos años, destacaba la figura del Marqués de Contadero, que iniciaba su andadura como presidente del club, y de Andrés Aranda, un mito futbolístico en el equipo.

 

En 1921 Gil Gómez Bajuelo llega a la presidencia del club y el club inicia una lenta, pero continua escalada. En esos años, se producen históricas victorias frente al Sevilla, a la vez que nace el profesionalismo en este deporte, lo que lleva a la creación de la Liga profesional.

 

En 1924 llega a la presidencia del club Ramón Navarro Cáceres, que llevó a cabo importantes renovaciones en el campo del Patronato y dio a conocer al Betis fuera de la región.

 

En 1925, el Real Betis fue invitado a Alemania, donde se dio a conocer por toda Europa.

 

 

 

 

 

 

En 1926, el equipo derrota al Sevilla en la Copa Spencer, en memoria de un difunto jugador,  por los resultados de 1-3 y 2-0. En este año, se pagó el primer sueldo que cobraron los jugadores, que fue de 150pts.

 

En la temporada 1926-27, el Betis consigue el subcampeonato de Andalucía y llega al equipo el profesionalismo.

 

 

 

 

 

 

 

En el campeonato de España de 1928, el equipo se metía en cuartos al derrotar en la fase previa al Athletic de Madrid. en cuartos, ante el poderoso Barcelona, el equipo bético venció 1-0 en Sevilla, pero perdió 4-1 en Barcelona. El partido de desempate, celebrado en Chamartín, vio la victoria catalana por 1-0, gol de Samitier al transformar un dudoso penalti. Ese mismo año, el Betis se alza con el Campeonato de Andalucía tras derrotar en la final al Sevilla por 3-0. También se creó la Liga esa temporada y el Betis,  quedó encuadrado en la Segunda División. Por último, en ese año el Betis venció al Sevilla en la inauguración de su estadio, el Nervión.

 

 

 

En 1929, con la apertura del campeonato liguero, el Betis quedó encuadrado en la 2ª División a igual que el Sevilla.


En 1930, Ignacio Sánchez Mejías llega a la presidencia del club con el propósito de situar al equipo entre los grandes del fútbol. Aumenta los sueldos de los jugadores y hace fichajes a la postre decisivos para el club, como Timimi y Adolfo. En la Liga del 30-31 el equipo acabó en sexta posición, pero en la Copa el equipo llegó a la final perdiendo con el Athletic de Bilbao, por 3-1.

 

En la temporada 1931-32 el Betis se proclama campeón de Segunda y asciende a Primera. No obstante, el equipo logró y pasó a ser el primer equipo andaluz en alcanzar la máxima categoría. Los años sucesivos el Betis se situaría entre los grandes. Al margen de esto, llegaron al equipo Saro, Aedo, Arqueta, Manolín, Chachelo y Unamuno. También, el equipo llega a semifinales en Copa y Lecue se convierte en el primer internacional bético.

 

La temporada 34-35 pasa por ser la más gloriosa de la historia del club. Al

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

gran equipo que ya poseía, llegaron Gómez, Caballero, Larrinoa y Rancel, lo que trajo como feliz consecuencia la victoria en la Liga del conjunto verdiblanco. Era el 28 de Abril de 1935, y está escrito en la Historia del club verdiblanco: el Betis venció por 0-5 en Santander y se hizo con el título de Liga; era Sábado de Feria, y la fiesta se trasladó al recinto ferial, donde la noticia se dio a conocer en las pizarras de las casetas.  Al margen del título, el equipo también celebró la internacionalidad de Areso y Aedo. A la victoria en Liga, le siguen unos años de penurias. En la última Liga antes de la guerra, los sevillanos   son   séptimos  y  durante   ella, el equipo se ve totalmente masacrado por la batalla.

 

 

 

En 1936 el equipo tuvo que trasladarse al Estadio de la Exposición en el barrio de Heliópolis.

 

Las consecuencias de la Guerra Civil fueron demoledoras para el Betis, que además cometió el error de volver a la competición en 1939-1940, cuando podría haber solicitado la moratoria que se aplicó a otros clubes cuyos estadios se utilizaron para necesidades de la guerra.

Dos años después, el equipo dirigido por Andrés Aranda y presidido por Valentín Pérez, retorna a Primera. Ese ascenso había hecho albergar esperanzas a los béticos, pero nada más lejos de la realidad. Ese mismo año el equipo volvió a descender a Segunda tras acabar último en la Liga. Durante las cuatro campañas siguientes, el equipo, roto por problemas económicos, deambuló cuesta abajo por la división de Plata, hasta que la temporada 46-47 vio como uno de los históricos equipos nacionales caía en el pozo de la Tercera División

 

 

Los años sucesivos pasarán para la entidad verdiblanca en Tercera, concretamente fueron siete las temporadas que se permaneció en el foso de esa categoría. Además, el Betis pasaba apuros económicos y todas las Federaciones, empezando por la andaluza, le daban la espalda. En 1947, llegó a la presidencia Pascual Aparicio, que durante tres años, no sólo dirigió al Betis, sino que lo costeó, impidiendo así que el equipo desapareciera, lo que, en otras circunstancias, hubiese sido prácticamente inevitable. Las temporadas del Betis en Tercera se resolvieron con un equipo peleón que, en la mayoría de los campeonatos, estuvo cerca del ascenso, pero por unas “cosas u otras”, el ascenso no se materializó hasta la temporada 53-54. El ansiado ascenso fue celebrado por los aficionados béticos con una «lluvia de puros» al campo.

 

 

Al club, llegaron jugadores como Montes, Guerrero, Cabrera, Suñer y Vilariño, y el año se saldó con un balance positivo, acabando en quinta posición del Grupo 2 de Segunda. Al año siguiente, llegó al club el presidente Benito Villamarín que trajo al equipo una mentalidad empresarial, necesaria para mejorar la economía bética, que fue llenando de dinero sus arcas. Durante los diez años que estuvo Villamarín de presidente, el equipo se ganó la simpatía de toda España. En la temporada 56-57, con Pepe Valera en el banquillo, el Betis empieza a construir un equipo que llegara a la categoría de la que nunca debió bajar y así llegan buenos jugadores al equipo, como Ramoncito, Lasa, Roberto y Castellanos. Pero el ascenso no llegó tampoco en ese año. La temporada siguiente, el equipo ya no esperó más y, en el año de sus bodas de oro, logró el soñado ascenso.

 

Una vez conseguido el ascenso, el Betis se concentró en mantener la categoría. Así, el equipo presidido por Villamarín fichó a Otero, Oliet, Moreira, Azpeitia, Bosch, el hungaro Kucsman y el zaguero Eusebio Ríos. Ese año, en el que se inauguraba el Pizjuán, el Betis venció allí 2-4, lo que le sirvió para finalizar sexto ese año. Pero no todos fueron buenas noticias, ya que el ídolo bético, Luis del Sol emigraba al Real Madrid. No obstante, logró confeccionar un buen equipo y en los años sucesivos se consolidó, más si cabe, en la máxima categoría, lo que sería el prefacio de un gran año (63-64), en el que el equipo quedó tercero y completando una buena actuación copera, cayendo en cuartos de final con el Valencia. Al final, el club se clasificaba para la Copa de Ferias.

 

 

 

El año de la participación europea se salda con la eliminación de la Copa de Ferias en primera ronda a manos del Stade Francaise. Además, ese año se acaba doce en la Liga y el equipo vuelve a sufrir problemas económicos, lo que le llevarán a descender como último clasificado la temporada siguiente. Al año siguiente vuelve a subir, para descender al siguiente año. No obstante, lo más destacado de ese periodo es la muerte del gran presidente blanco, Benito Villamarín, víctima de una larga enfermedad.

 

 

Los tres años sucesivos, el Betis permaneció en Segunda, aunque peleando por el ascenso, en unos años marcados por los problemas económicos y deportivos. La única alegría la dio Quino, que en la temporada 68-69 se proclamó máximo goleador de Segunda. En la 70-71 se logra por fin el ascenso, gracias, sobre todo, a la magnífica labor del técnico Antonio Barrios.

 

En el año 71 72, no pudo evitar el descenso y el entrenador Barrios fue destituido. El equipo descendió y hubo q sufrir al año siguiente para no descender a Tercera y ser líderes en la temporada 73-74, con lo que se volvía a la élite.

 

La muerte de Andrés Aranda y el descenso a 2ª División, al primer “Eurobetis” le sucede entonces el “Currobetis”, ese equipo que al igual que Curro Romero es capaz de la faena más legendaria y el fracaso más inesperado: ascensos y descensos casi consecutivos convirtieron al Betis en el clásico “equipo ascensor”, hasta que se consolidó en Primera en 1974.

 

 

En la 1974-75, el húngaro Szusza permanecería en el banquillo y el equipo, que poco a poco iba solventando sus dificultades económicas, al tiempo que exprimía la cantera y fichaba con acierto, lo que fue levantando los cimientos de un gran equipo. Al final, el equipo acabó noveno en Liga, un equipo que se había reforzado con Eulate, Mendieta y, sobre todo, con el jugador procedente del Valladolid, Cardeñosa. Al año siguiente llegarían al equipo Landisnsky, García Soriano y Escalante.

 

 

 

 

En la temporada 76-77 llegan al equipo, por encima de los demás un nuevo valor de la prolífica cantera bética, Rafael Gordillo. Era la temporada en la que se celebraba la primera Copa del Rey. El Betis hizo un magnífico papel liguero, acabando quinto y se iba a proclamar campeón de Copa, al derrotar en la final al Athletic de Bilbao en el Vicente Calderón en la tanda de penalties. Esnaola marcó el suyo y cuando lanzó Iribar, el cancerbero bético detuvo el lanzamiento, dando al equipo del Villamarín su primer triunfo copero. Pero al año siguiente, en la que la participación europea fue fructífera, dejando en la cuneta al Milán y al Lokomotiv de Leipzig, el equipo, después de un año muy irregular volvió a descender a Segunda. No obstante, sólo se estuvo un año en Segunda y se acabó quinto en Liga al año siguiente, en un año que la directiva aprovecharía para remodelar el estadio con vistas al Mundial de 1982. Los años posteriores el club se afianzaría en la zona alta de la tabla, terminando sexto las dos temporadas sucesivas, lo que le dio billete para la UEFA, que sería el mejor regalo para celebrar el 75 aniversario de la entidad.

 

Las temporadas 82-83 y 83-84 suponen para el Betis ser sede en el Mundial de España y la consecución del gol número mil del club, por parte de Alex, un central quien, de certero cabezazo, se lo metió al Mallorca en el Luis Sitjar. En Liga, el equipo acabó undécimo y quinto respectivamente. Las Ligas sucesivas ven al Betis permanecer en Primera sin apuros, a pesar de perder a algunos de sus baluartes, como Cardeñosa, Esnaola y Gordillo. En Liga se acabó, decimocuarto, octavo y noveno respectivamente, en la famosa Liga del Play-Off. Desde la temporada 87-88 hasta la 91-92, el Betis se convierte en un equipo ascensor, alternando la Primera y la Segunda.

 

 

 

En 1992, el Betis atravesó un periodo de crisis económica y deportiva, en el que vivió nuevamente como “equipo ascensor” hasta el descenso de 1991, sin duda en uno de los peores momentos para afrontar la preceptiva conversión en sociedad anónima deportiva. El Plan de Saneamiento obligó al Real Betis Balompié –en esos momentos club de 2ª división-, a cubrir un capital social de casi 1.200 millones de pesetas, el doble del importe exigido a casi todos los clubes de Primera y Segunda. En poco más de 3 meses, los aficionados béticos aportaron en pequeñas cantidades un total de 400 millones de pesetas: un importe que aunque habría cubierto entre el 60% y el 100% de capital de cualquier otro club de 1ª o 2ª, en este caso resultó insuficiente. A esos 400 millones se sumaron otros 100 aportados en paquetes superiores al 1% del capital social exigido, pero seguían sin cubrirse 680 millones y sin concretarse el apoyo de empresas o instituciones. El 30 de Junio, el vicepresidente económico Manuel Ruiz de Lopera presentó avales por esa cuantía, y se hizo con el control mayoritario de la S.A.D., eludiendo el descenso a 2ª B y entrando en el Plan de Saneamiento.

En la temporada 92-93 vuelve GORDILLO, para retirarse 2 años después, 94-95

 

El ascenso en Burgos de 1994, tras 3 años en la División de Plata, fue muy festejado por el beticismo y le sucedió una carrera ascendente: en la primera temporada tras el ascenso, el Betis fue el equipo revelación y finalizó en tercera.

En los últimos 15 años, y particularmente la década entre 1995 y 2005, el club se ha clasificado en tres ocasiones entre los 4 primeros de la Liga, ha jugado tres finales, dos de Copa del Rey y una de la Supercopa de España, ha ganado un título y ha participado en la Liga de Campeones, la Recopa de Europa y en cuatro ediciones de la Copa de la UEFA.

 

 

 

 

Pero, sin duda, 2005 es el año del Betis: en sólo 34 días, el club verdiblanco ganó un derbi determinante para la clasificación, pasó a la Final de Copa del Rey, llegó a la última jornada de Liga dependiendo de sí mismo, finalizó en cuarta posición de Liga empatando en Mallorca y se convirtió en Campeón de España en el Vicente Calderón. Dos meses más tarde, se convirtió en el primer equipo andaluz que se clasificó para disputar la Copa de Europa bajo el formato de Liga de Campeones al superar en la eliminatoria previa al Mónaco –subcampeón de la edición de 2004-, y disputó la Liguilla encuadrado en el grupo del Campeón de la edición anterior de la Champions, el Liverpool, y el campeón de la Liga Inglesa, el Chelsea. Una vez más, a un año de euforia le sucede otro de desasosiego: el equipo rozó el descenso en la temporada 2005-2006 y la temporada finalizó con división entre Presidente y entrenador, y una crisis institucional desconocida desde finales de los ochenta. En la temporada 2006-2007, 2007-2008 el equipo vuelve a las andadas el equipo se refuerza con grandes jugadores, pero sigue sin levantar cabeza y se juega el no descender en las últimas jornada, pero llega el año q no queríamos, 2008-2009, y el equipo con grandes jugadores (Sergio García, Emaná, Memet Aurelio. Oliveira etc..) se mete en la dinámica de no ganar y cae al pozo de la 2ª división.

La afición, con una manifestación pacífica, nunca vista en ningún equipo del mundo, con más 60 mil personas en la calle, solo pide, el cambio que este equipo necesita, para que vuelva a ser ese equipo grande como su afición, y querida en todo el mundo.

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